Ciudad de México, a 1 de junio de 2017.

 

ASUNTO: IMPLICACIONES SANITARIAS Y AMBIENTALES DE LAS PLANTAS DE INCINERACIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS.

ALFREDO DEL MAZO,
DELFINA GÓMEZ
JOSEFINA VAZQUEZ MOTA
JUAN ZEPEDA
TERESA CASTELL
OSCAR GONZALEZ

CANDIDATOS A GOBERNADOR DEL ESTADO DE MÉXICO

PRESENTE

 Nos encontramos ante un panorama de contingencia en cuanto a la disposición de los residuos sólidos que se generan, principalmente en los grandes centros de población. Esta situación ha carecido de la debida atención y políticas sólidas, tanto a nivel federal como a nivel local, que permitan soluciones viables desde la perspectiva ambiental, del cambio climático y de la salud.

Recientemente el gobierno de la Ciudad de México anunció que gestionará la disposición final de residuos sólidos urbanos de esta ciudad quemando su basura, a través de la instalación de una planta incineradora de residuos sólidos que generaría energía eléctrica conocidas como termovalorización (waste to energy). Quienes promueven el desarrollo e implementación de este tipo de proyectos argumentan su necesidad, clasificándolos como ecológicos, y como una medida eficaz para la disposición final de residuos y la generación de energía. Sin embargo, esto no es así, y la incineración de la basura representa un serio riesgo para la salud y el ambiente.

La Zona Metropolitana del Valle de México ya no admite mayores cargas de emisiones contaminantes al aire, por el contrario, se deben implementar políticas que reduzcan esa carga contaminante que tanto daña la salud, en lugar de agravar la actual crisis atmosférica quemando toda la basura de la ciudad. La Dirección de Monitoreo Atmosférico de la CDMX señala que de los 138 días que han transcurrido en 2017, solo hemos tenido 9 días limpios.

Además, la Agencia de Gestión Urbana otorgó la licitación a la compañía “Proactiva Medio Ambiente S.A. de C.V./Veolia”, la cuál tiene un largo historial de incumplimientos, violaciones, y responsabilidad por contaminación ambiental y daños a la salud.

Algunas consideraciones sobre los daños de la incineración

La incineración de residuos

La incineración de residuos contamina el suelo, el agua y el aire con un cóctel de sustancias tóxicas, cáncerígenas, persistentes y perturbadoras endocrinas entre otras. La incineración genera, por su proceso de combustión y materiales de alimentación, metales pesados (cadmio, mercurio, plomo), compuestos orgánicos volátiles (tolueno, diclorobenceno, hexaclorobenceno y otras 168 sustancias más), partículas finas y ultrafinas (material particulado PM10, PM2.5), óxidos NOx, SOx y CO2.

Adicionalmente se emiten dioxinas y furanos que son contaminantes orgánico persistentes (COP) clasificados como uno de los tóxicos químicos no intencionales más potentes, los cuáles son sujetos de preocupación mundial y su reducción y eliminación son materia del Convenio de Estocolmo, firmado por México, lo que contravendría el mandato de aplicación del mismo.

A pesar de los sistemas de filtrado que tienen los incineradores, hay emisiones fugitivas. Las dioxinas y los furanos se acumulan en la cadena alimenticia y leche materna por ser lipofílicos, provocando graves efectos en la salud humana como el desarrollo de varios tipos de cáncer, alteraciones hormonales, así como afectaciones al sistema inmunológico, neurológico, respiratorio y reproductivo, lo cual es una violación a los derechos humanos a la salud y a un medio ambiente sano.

Es necesario señalar que esta no es una solución sostenible para la gestión de los residuos sólidos urbanos, dado que implica un círculo vicioso que transforma los desechos en otras sustancias tóxicas contenidas tanto en las emisiones ya señaladas, como en las cenizas producto de la quema, las cuales deben ser trasladadas a otros depósitos y tratarse como residuos peligrosos según la NOM 098-SEMARNAT-2002. Se estima que entre el 20 y el 30% del peso de los desechos incinerados, se transforma en este tipo de residuos peligrosos y el problema se agravaría por la alta generación de resiudos peligrosos que requerírían de otro tipo de tratamiento y disposición final.

Los residuos sólidos urbanos son de baja eficiencia energética, la cual es de un promedio del 20% por lo que los hornos tienes que alimentarse con muchos materiales todo el tiempo lo que impediría tener una política ambiental cada vez más sustentable en 33 años (lapso de tiempo que duraría el contrato con Veolia) de reducción, minimización y reciclaje de la basura en la ciudad; todo esto aunado a emisiones contaminantes durante ese mismo periodo. Asimismo, se corre el riesgo de emitir Gases de Efecto Invernadero (GEI) en una cantidad mayor que las plantas termoeléctricas; por ello, la incineración está descartada como solución al cambio climático.

La situación actual requiere aplicar las medidas que permitan obtener los mejores resultados posibles en la lucha contra el cambio climático, la contaminación del aire, y el bienestar de la ciudadanía. Por ello, les exhortamos a rechazar este tipo de proyectos costosos, contaminantes y conocidos como soluciones al final de la tubería, que comprometen el medio ambiente y la salud de los habitantes de la ZMVM impactando directamente al Estado de México y la CDMX.

Esperamos la implementación de políticas que se centren en resolver de fondo la problemática de los residuos sólidos sin necesidad de recurrir a las plantas de incineración, tomando en cuenta que quemar los residuos es quemar nuestra salud.

Se deben minimizar los residuos, implementar políticas ambientales dirigidas hacia la sustentabilidad. Se debe fomentar el verdadero reciclaje, fortalecer grupos de recicladores, reglamentar la separación de basura en muchas otras fracciones para recuperar mejor los materiales, prohibir bolsas de plástico y plásticos de descarte (ya que estos no se reciclan y son unos de los residuos más contaminantes, regular empaques y embalajes, entre otras. Estas políticas que implementan técnicas de prevención (reducción de los residuos que se producen), separación selectiva (adaptación de técnicas de tratamiento diferenciadas según el tipo de residuo), de reutilización (prolongar la vida útil de los productos), reciclaje (disminuir la extracción, producción y transporte de nuevos productos si éstos acabasen en vertedero o incinerados), compostaje o digestión anaerobia (disminución de emisiones de metano impidiendo que la materia orgánica acabe en vertederos). Todo lo mencionado es parte del concepto de “Basura Cero”. Estas medidas también potenciarían la creación de empleos formales y de calidad.

Las y los integrantes de las organizaciones de la sociedad civil que suscribimos el presente, esperamos que emita una respuesta en la que exprese su opinión y postura respecto a este tema. Asimismo, esperamos que en caso de ser elegida (o) como Gobernadora (or) del Estado de México, tenga a bien considerar los argumentos aquí expresados, con la finalidad de obtener resultados óptimos en la solución de este problema, en donde se procure el respeto, la protección y garantía de los derechos humanos de los habitantes del Estado de México.

Agradecemos su atención a este asunto.

 

Atentamente,

 

Fronteras Comunes A.C. / Miembro de GAIA
Greenpeace México A.C./ Miembro de GAIA
Alianza Global para Alternativas a la Incineración/ GAIA

 

 

CONTACTO:

FRONTERAS COMUNES. Azucena Franco. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

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